top of page

MONOCOPIAS

“¿Quién hubiese imaginado que me quería?” es un conjunto de impresiones de mi rostro en base de maquillaje, rubor, mascara de pestañas y lápiz labial sobre papel que inicia en la cuarentena del 2020 con una decisión que vino de otro mundo en forma de diario íntimo, que no escribí pero que me identifica completamente: “me maquillo, elijo todas las cosas viejas que quiero acabar y me las echo todas en la cara al mismo tiempo. Esa es mi gran meta: acabar con todo. Que no quede ni una crema ni un rouge sin terminar” (S.O).

La serie registra la acción que quitar ese maquillaje con un resultado inesperado: estas copias de mi cara, en su deformidad, se vuelven imágenes de amor. Besos de amor, autorretratos que parecerían ser dos perfiles enamorados.

Tomo estas monocopias como pruebas de un amor oculto, como rastro de un querer, y siguiendo el eco de antiguos amores, revisito mi educación sentimental y pongo la voz: recito, me recito e interpreto, me grabo casi en un susurro, mirándome al espejo y en mi idioma natal, las canciones que alguna vez le canté a otros o que me hicieron pensar en alguien más.

Desearía mirarme siempre en este negativo que no alcanza a ser molde, en esta sombra de lo aparente. Poder dedicarme todas las canciones del mundo sin traducción, querría amarme así, cual imagen sagrada y poder vivir sin historia.

bottom of page